Act 26:4  Mi vida, pues, desde mi juventud, la cual desde el principio pasé en mi nación, en Jerusalén, la conocen todos los judíos;
Act 26:5  los cuales también saben que yo desde el principio, si quieren testificarlo, conforme a la más rigurosa secta de nuestra religión, viví fariseo.(A)
Act 26:6  Y ahora, por la esperanza de la promesa que hizo Dios a nuestros padres soy llamado a juicio;
Act 26:7  promesa cuyo cumplimiento esperan que han de alcanzar nuestras doce tribus, sirviendo constantemente a Dios de día y de noche. Por esta esperanza, oh rey Agripa, soy acusado por los judíos.
Act 26:8  ¡Qué! ¿Se juzga entre vosotros cosa increíble que Dios resucite a los muertos?

indiferenciaLey de acción y reacción

“Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto.”

Esto quiere decir que para que algo suceda, tiene que ocurrir una ACCION igual o mayor. La reacción no se va a dar con una fuerza menor.
1)Pablo fue acusador
Antes de su conversión Pablo servía como modelo del judaísmo de su tiempo, fariseo de fariseos

Php 3:4  Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más:
Php 3:5  circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín,(A) hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;(B)
Php 3:6  en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia;(C) en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.

Debido a que sus oyentes conocían el orgullo y la lealtad de un judío hacia las costumbres de sus padres, Pablo les refirió su vida anterior. De ninguna manera había hecho traición a la religión judía; por el contrario, siempre había guardado perfecta obediencia a la fe judía y a la esperanza del pueblo judío. Desde su juventud había sido un fariseo que se aferraba a la observación más estricta de la ley. Decir que era fariseo significa que formaba parte de los círculos que observaban más literalmente la ley (v. 5).
2) Los Judíos y Pablo creían en las mismas cosas.
Y, ahora que se encuentra sometido a investigación judicial, la única razón de ello es la firmeza con que esperaba la misma promesa que Dios hizo a sus padres. En un sentido general la referencia aquí es a la esperanza mesiánica, como está indicado en el v. 7.
Dios había prometido a las doce tribus (se refiere a toda la comunidad de Israel) que serían una gran nación, que tendrían su propia tierra y que se les daría un rey eterno.
3) La diferencia de un creyente
Pero el v. 8 sugiere que también se refiere a la resurrección. La bendición especial del reino de Dios era la resurrección mediante la cual el pueblo de Dios sería establecido eternamente en el reino. El reino no se acabaría cuando la gente muriera.
Wikenhauser opina que Pablo está diciendo: Yo creo, y por doquiera lo predico, que esta esperanza de nuestro pueblo había tenido su primera realización en Jesús, el carpintero de Nazaret. Es cierto que a este Jesús, a quien yo anuncio como Mesías, le dieron muerte, pero Dios lo resucitó de entre los muertos.
La pregunta que se hace en el v. 8: ¿Por qué se juzga increíble entre vosotros que Dios resucite a los muertos?, debe ser relacionado con la gran verdad a la cual parece llevar todo el discurso; es decir que el Cristo había de padecer, y que por ser el primero de la resurrección de los muertos, había de anunciar luz al pueblo y a los gentiles (v. 23). O sea, que aunque Jesús fue crucificado,

 NUESTRA MAESTRA NO TIENE CEREBRO
Una maestra que no quiero decir su nombre, quiso demostrar a sus niños de primaria que Dios es un mito.  La clase ocurrió así: MAESTRA:  Hoy vamos a aprender que Dios no existe. (Entonces, dirigiéndose a uno de los niños dice:) ¿Tito, ves el árbol allá afuera? TITO:  Si, maestra. MAESTRA: ¿Tito, ves la hierba? TITO: Si, maestra. MAESTRA: Vete afuera y mira hacía arriba y dime si ves el cielo. TITO:  (Regresando unos minutos mas tarde) Si, vi el cielo, maestra. MAESTRA: ¿Y vistes a Dios? TITO: No, maestra. MAESTRA: Esto es exactamente mi punto. Podemos ver todo lo que existe, pero no podemos ver a Dios porque El no existe. Es un cuento. En ese momento, María, una compañera de Tito, pidió a la maestra si podría hacerle mas preguntas a Tito. La maestra, algo sorprendida, accedió. MARIA: ¿Tito, ves los árboles afuera? TITO: Si. MARIA: ¿ves la hierba? TITO: (ya aburrido de tantas preguntas, contesta)  Siiiiiiiii MARIA: ¿ves a la maestra? TITO: Siiiiii MARIA: Todo lo que existe se ve, ¿cierto? TITO: Siiii MARIA: ¿ves el cerebro de la maestra? TITO: Noooo. MARIA: Entonces, Tito, según nos han enseñado hoy, ¡nuestra maestra no tiene cerebro!
Hebreos 11:1
La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven. Tener FE es saber que si Dios me saca o no de mis pruebas o tribulaciones, yo sigo creyendo que Dios me ama.  tu fe cada día más y más, y Dios hará grandes cosas en tu vida.  Sometido por Ruben Chapa