Las dudas se apoderan de quien se aísla.

 ¿Por qué no mirar a los que nos han precedido, no a uno o a otro, sino a toda esa masa de testimonios? Los ejemplos escogidos en el capitulo 11 del libro de los hebreos demuestran que la fe no puede quedar a un nivel de convicciones íntimas. Lo importante es actuar según la fe y tomar decisiones inspiradas en la fe.

“Es, pues,  la fe la certeza de lo que se espera,  la convicción de lo que no se ve.” Heb 11:1
“fe no es pensar que dios va actuar es tener la convicción que ya ha actuado”

La fe es como aferrarse a lo que se espera, es la certeza de cosas que no se pueden ver.

Todo no puede ser ilusión.  De que es capaz nuestro Dios

Mover montañas

Mat 21:21  Respondiendo Jesús,  les dijo:  De cierto os digo,  que si tuviereis fe,  y no dudareis,  no sólo haréis esto de la higuera,  sino que si a este monte dijereis:  Quítate y échate en el mar,  será hecho.

Derribar Muros Invencibles

Jos 6:1  Ahora,  Jericó estaba cerrada,  bien cerrada,  a causa de los hijos de Israel;  nadie entraba ni salía.
Jos 6:20  Entonces el pueblo gritó,  y los sacerdotes tocaron las bocinas;  y aconteció que cuando el pueblo
hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío,  y el muro se derrumbó.  El pueblo subió luego a la
ciudad,  cada uno derecho hacia adelante,  y la tomaron.

 Abrir el mar

Exo 14:21  Y extendió Moisés su mano sobre el mar,  e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento
oriental toda aquella noche;  y volvió el mar en seco,  y las aguas quedaron divididas.

Calmo la mar

Luk 8:23  Pero mientras navegaban,  él se durmió.  Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago;  y
se anegaban y peligraban.
Luk 8:24  Y vinieron a él y le despertaron,  diciendo:  ¡Maestro,  Maestro,  que perecemos!  Despertando él, 
reprendió al viento y a las olas;  y cesaron,  y se hizo bonanza.

 

Vencio al pecado

1Co 15:3  Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí:  Que Cristo murió por nuestros
pecados,  conforme a las Escrituras;
1Co 15:4  y que fue sepultado,  y que resucitó al tercer día,  conforme a las Escrituras;

 
 HUDSON TAYLOR Y EL VIENTO
Cuando el gran misionero Hudson Taylor fue a China, viajó en un barco de velas. Mientras que se acercaban a la Península de Malay y la isla de Sumatra, el misionero escuchó a alguien tocando la puerta de su cabina. Al abrir la puerta, encontró al capitán diciendo, «Señor Taylor, no hay viento.
Estamos acercándonos a una isla donde temo se encuentra puros caníbales.»»¿Qué puedo yo hacer?», preguntó el señor Taylor.
El capitán respondió, «Yo entiendo que tú eres un cristiano y que crees en Dios.
Necesito que ores a Dios para que nos mande viento.» «Está bien, capitán, yo lo haré. Pero primero tu necesitas levantar y abrir las velas». «Pero eso sería una locura», dijo el capitán. «No hay nada de viento. Además, los marineros creerán que soy loco.» Pero después de mucha insistencia de parte del misionero, se sometió a lo que le exigía.Después de cuarenta y cinco minutos, el capitán regresó para encontrar al misionero Taylor todavía sobre sus rodillas orando.
«Puedes dejar de orar ahora», dijo el capitán. «No sabemos ni qué hacer con todo el viento que tenemos.»