Pro 2:1  Hijo mío,  si recibieres mis palabras,  Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
Pro 2:2  Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;  Si inclinares tu corazón a la prudencia,
Pro 2:3  Si clamares a la inteligencia,  Y a la prudencia dieres tu voz;
Pro 2:4  Si como a la plata la buscares,  Y la escudriñares como a tesoros,
Pro 2:5  Entonces entenderás el temor de Jehová,  Y hallarás el conocimiento de Dios.
Pro 2:6  Porque Jehová da la sabiduría,  Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
Pro 2:7  El provee de sana sabiduría a los rectos;  Es escudo a los que caminan rectamente.
Pro 2:8  Es el que guarda las veredas del juicio,  Y preserva el camino de sus santos.
Pro 2:9  Entonces entenderás justicia,  juicio  Y equidad,  y todo buen camino.
Pro 2:10  Cuando la sabiduría entrare en tu corazón,  Y la ciencia fuere grata a tu alma,
Pro 2:11  La discreción te guardará;  Te preservará la inteligencia,
Pro 2:12  Para librarte del mal camino,  De los hombres que hablan perversidades,
Pro 2:13  Que dejan los caminos derechos,  Para andar por sendas tenebrosas;
La sabiduría es un carácter que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en la experiencia propia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento, que a su vez nos capacitan para reflexionar, sacando conclusiones que nos dan discernimiento de la verdad, lo bueno y lo malo. La sabiduría y la moral se interrelacionan dando como resultado un individuo que actúa con buen juicio. Algunas veces se toma a la sabiduría como una forma especialmente bien desarrollada de sentido común.
 
SABIDURÍA
DOCT ver, APÓCRIFOS, PROVERBIOS La Ley expone los mandamientos y exigencias del Señor. La profecía juzga el comportamiento de los hombres a la luz de la voluntad de Dios, y revela el desarrollo de Su plan eterno. Por lo que respecta a la sabiduría, ella se esfuerza, mediante la observación, experiencia y reflexión, en llegar a conocer a los hombres y a Dios.
2.9 El conocimiento del Señor (v. 5) y el don de la sabiduría (v. 6) proporcionan criterios adecuados para discernir lo bueno de lo malo (cf. Heb 5.11-14; véase Gn 2.9 nota l ).
 
MUCHAS CLASES DE SABIOS   Existen los sabios según ellos mismos, a los cuales la Biblia llama necios.
Existen los sabios según los demás, a los cuales la Biblia alaba.
Existen los sabios según los conocimientos, de los cuales la Biblia dice que han de perder toda su ciencia cuando mueran.
Existen los sabios según Dios, a los cuales los hombres llaman locos, y la Biblia llama nacidos de nuevo.
Esta última es la sabiduría verdadera y real porque durará para siempre en el cielo.
Para ser sabio según el cielo,
Has de ser loco para este suelo.
Para ser sabio en el Señor
Debo aceptar todo su amor.